Hiboria ha vivido su corta vida, un año apenas, en la calle, alimentada eso sí por una mujer cada día, pero que no la castro, y cuando ya no había remedio y la pobre pario en un felpudo de la calle donde vivía nos avisaron para que nos hicieramos cargo de ellos.

Hiboria no quiere saber nada del ser humano, pero sus bebés son unos lindos cachorritos que tienen la edad ideal para hacer las delicias de alguna familia.

Están desparasitados, tiene su primera trivalente, y siguen preparandosé veterinariamente para poder irse a un hogar.

Ellos son 4 niños, dos atigrados (Aquilón y Ofir) y dos negritos (Khita, el de los ojos redondos, y Turan).

Si quieres conocerles y reservarlos, no lo dudes, contacta con nosotros!!!!