Kuro y Teku son unos gatos jóvenes que pasaron muchas penalidades en sus primeros meses de vida. Nacieron en los tejados de un hotel de Madrid, donde los estaban exterminando porque molestaban a los dueños. Ellos no tenían donde ir y decidieron bajar de un cuatro piso, los pobres se precipitaron al vacío y Kuro salió mal parado, su ojito derecho se reventó en la caída y el otro ha quedado dañado de por vida. Teku no sufrió ningún percance en su cuerpo, no así en su percepción de la vida.Por este motivo ellos son temerosos de la mano humana. Si quieres darles una oportunidad para que olviden todo esto, no lo dudes . Están vacunados y desparasitados.