Nissi lloraba junto a sus hermanitos muertos, pidiendo socorro para que alguien le escuchara, enfermo y desnutrido. Apenas le quedaban fuerzas para seguir viviendo cuando lo encontramos pero los cuidados y los mimos y sus ganas de vivir le han ayudado a convertirse en un precioso cachorro, juguetón, cariñoso y muy sociable, que está esperando su familia de adopción. Si quieres conocerle, escribe a contacta@madridfelina.com.