Loomis y sus cuatro hijitos Teja, Jate, Monva y Vamon vivían en una parcela donde se les había dado de comer pero un buen día aquella gente desapareció y no volvieron a tener nada para sobrevivir.

Una persona que trabajaba enfrente de donde ellos malvivían,  los conoció porque salían a la acera buscando que alguien les echará algo de comer.  Este señor les puso una lata de comida húmeda para gatos que llevaba y de repente no solo mama Loomis apareció, sino 4 cachorritos salieron a comer con desesperación.

Como era imposible alimentarles donde se encontraban pidió ayuda a la asociación y se les fue a rescatar. Durante un tiempo han estado preparándose para irse a un hogar, han ido perdiendo el miedo que nos tenían y ahora hasta se dejan mimar.

Están castrados, vacunados, testados siendo negativos y desparasitado.

Monva, es timida, pero le gusta que la acaricies, y como todas las careys tiene un pelaje brillante y muy sedoso.

Si quieres conocerles, no lo dudes, llámanos.