Meredith parío cuatro hermosos cachorros en un contenedor de residuos de un conocido hospital de Madrid. Seguramente donde encontraba comida, ella pensó que era el sitio más seguro para guarecer a sus pequeños.

Que poco conocía esta pobre gata de este mundo humano. Por lo buena que es, tenemos la certeza, como en otros casos que nos llegan, que no es una gata callejera, si no una gata que ha sido abandonada, no sabemos si porque estaba preñada, o porque se cansaron de ella.

Ahora mismo esta cuidando a su bebes y a salvo de cualquier peligro. 

Sus hijitos son Karev (reservado), Yang (reservada), Lexy y Weber.

Todos se están preparando veterinariamente para que en poco tiempo puedan irse  a un hogar.

Si quieres conocerles, no lo dudeis, contactar con nosotros.