Gata hermosa y callejera que supo aparecer y mostrarse cuando necesitaba ayuda. Una boca que ya no le daba tregua y le impedía comer. Apenas 2 kilos de gata que devoraba lata como si fuese el último día que la fuese a comer. Mala y dura la vida de la calle y un positivo a leucemia que no le resta belleza a Aria y que no será impedimento para que encuentre su familia, si se sabe mirar en sus ojos.