Almendro fue recogido junto con su hermano pequeño Sombra cuando su vida corria un peligro inminente. Es una verdadera belleza de gato blanco y atigrado. Con los gatos se lleva de maravilla y busca la compañía de ellos, pero su mala experiencia en la calle con las personas le hace recelar de las manos de los humanos. Él prefiere a los gatos, los adora. Es muy hablador y muy juguetón. Sería feliz en una casa con más gatos. Es hiper sociable con ellos y no pone mala cara a ninguno, aunque sea un recien llegado. Es curioso y no es gloton, las chuches se las suelen quitar los demas porque a él como que le da igual...es muy bueno y se merece una buena casa.