Scala vivia con su hermano debajo de unas escaleras de bastante transito humano. Allí les alimentaban y eran casi felices, aunque había peligros.

Un día Scala fue al veterinario y cuando quiso volver su hermano había desaparecido, allí ya no había nadie con quien estar, iba a quedarse solita, por lo que pidio ayuda, y se vino a esta asociación. Ahora tiene muchos hermanos que la acompañan cada día.

Es muy tranquila, y tímida. Si quieres conocerla, llamanos!!!!