Leoncita fue sacada de La Perrera el mismo día que los peques que sobrevivieron al fuego. Su mirada nos lo dijo todo, y por esoLeoncita muestra su peculiar cuerpo aquí.

Los veterinarios nos han dicho que es posible que su madre sufriera durante su embarazo alguna enfermedad que le afecto a su cuerpo con estos detalles "picasianos". 
Tiene un ojito más pequeño que el otro, la nariz torcida, la mandíbula inferior algo sobresaliente y esa gran diferencia entre una patita y la otra, pero la ternura que proyecta su mirada, te hace olvidar que no tiene un cuerpo 10.

Leoncita, es muy lista y tiene carácter, por lo que todos esos detalles a ella no le importan en absoluto, y si no, mirar como juega y se entretiene con su lazo rosa.

En estos momentos está en acogida pasando su cuarentena y preparandose veterinariamente.