Le pusimos Javi en primera instancia,  en honor del muchacho que decidió ayudarlo y llevarlo a una clínica veterinaria mientras buscaba respaldo de alguna asociación pero puede llamarse de cualquier forma, la suya es la de tantos animales que mueren a diario en nuestro país sin auxilio y sepultados por la maldad humana.

Ahora se llama Pol porque así lo llamaron en el hospital que le opero.

Llamese como se llame, es un gato 10. 

Bueno, cariñoso, se ha dejado curar las heridas sin rechistar y ahora siendo negativo a leucemia e inmuno, desparasitado y vacunado está aprendiendo de nuevo a caminar en una casa de acogida.

Cuando se recupere del todo, necesitará una familia definitiva que le de cariño para siempre.

Si quieres conocerle, no lo dudes, llamanos!!!