A Lola (Andrómeda) sigue sin gustarle que la cojan, pero ya no se
escabulle tanto y ya anda sin miedo por toda la casa aunque estemos
nosotros. De hecho le han gustado las cortinas, la colcha de nuestra
habitación, el armario donde está la ropa de planchar (que es muy
cómodo para dormir) 😉
Ella y Blue se llevan muy bien y duermen casi todos los días juntos, se
lamen y muerden el uno al otro. Ahora es Lola la que se anima a morder
a Blue, cuando está más tranquilo.