Carla
Mari Pili, que así es como hemos llamado a Carla, es la gata más cariñosa que hay. Ya se le ha pasado el enfado por haberla llevado al veterinario y ya nos perdonó.
Aquí está observando a los pájaros y pensando: ¿Cómo se hará para sacar a esas cosas de ahí y jugar con ellas?