cristal

Estamos encantados con la gata. No he visto una gata tan melosa y pegajosa. En el momento en que una de mis hijas se tumba en el sillón, allá está ella tumbada sobre el hombro. Es muy, muy dependiente y maulla para pedir mimos. Tenemos un truco para saber si tiene ganas de mimos. Le acercamos la mano y si se frota contra ella, perfecto, quiere que la acariciemos.  Le encanta coger carrerilla en el pasillo y lanzarse sobre los flecos de la alfombra del salón. Es su mayor diversión y el otro día envolviendo regalos se volvió loca.  Cogía los papeles, atacaba a las tijeras, se subía  a las cajas… toda una diversión para ella.

Es una gata muy tranquila, se deja coger en brazos… melosa y muy cariñosa… Un verdadero sol